20.3 Sintomatología depresiva, sexo y ocupación
La literatura revela que esta brecha de género en salud mental encuentra también relacionada con los roles de género tradicionales y las posiciones sociales dentro de los diferentes ámbitos de la vida privada y social, donde los roles femeninos se encuentran más asociados a la falta de elección, sobrecarga de roles y la subvaloración (Piccinelli and Wilkinson, 2000; Stoppard, 2000). Estos roles de género tradicionales vinculan lo masculino con el ámbito laboral y el sustento económico familiar, mientras que lo femenino con el cuidado de los hijos(as) y tareas del hogar.
Sin embargo, producto de los cambios estructurales y culturales que se han producido en las últimas décadas, las mujeres que se quedan en la casa son cada vez menos valoradas. A su vez, las mujeres que se incorporan a la fuerza laboral enfrentan mayor riesgo de discriminación económica y desigualdad laboral que los hombres, además de exhibir un mayor riesgo de depresión debido a la sobrecarga de funciones y al conflicto de roles, ya que pese a tener un trabajo remunerado siguen estando al cuidado del hogar y los niños (Bebbington, 1996; Piccinelli and Wilkinson, 2000).
Por su parte, el ingreso cada vez mayor de las mujeres al mercado laboral se presenta como un desafío para los hombres respecto a la definición tradicional de masculinidad, principalmente a su rol de sostenedor económico del hogar (Courtenay, 2000; Garfield et al., 2006).
Esta relación entre roles de género tradicionales, ocupación y depresión se observan en la Figura 20.5. En primer lugar, se observa que en cada categoría ocupacional existe una mayor proporción de mujeres con síntomas de depresión moderada o severa en comparación a los hombres, a excepción de la categoría desempleado, donde el 34% de los hombres tiene síntomas de depresión moderada o severa en comparación al 27% de las mujeres. Es posible que los hombres al no poder cumplir con su rol masculino de sostenedor económico del hogar experimentan mayores síntomas depresivos en comparación a las mujeres. Esto se complementa con que los hombres con trabajo remunerado son aquellos que tienen menor proporción con síntomas de depresión moderado a severo.
Figura 20.5: Síntomas de Depresión según categoría ocupacional (año 2019). Porcentaje con síntomas de “Depresion Moderada” o “Depresion Moderada Severa a Severa”.
En 2019 no hay hombres en la categoría Trabajo doméstico no remunerado \(^{*}\)
Nota: Resultados Ponderados (con Diseño Muestral Complejo). N= 1.779
Por otra parte, en torno a un 28% de las mujeres que tienen trabajo remunerado, o bien que están desempleadas o jubiladas/pensionadas exhiben síntomas de depresión moderada o severa. Donde se observa con preocupación una alta proporción de mujeres que experimentan síntomas de depresión moderada o moda severa es en el caso de aquellas donde se desempeñan en trabajos del hogar no remunerado. Cabe mencionar que no hay hombres en el estudio que se desempeñen en esta categoría de trabajo del hogar no remunerado, por lo que no es posible estimar este valor (Figura 20.5).
Referencias
Bebbington, P. (1996). The origins of sex differences in depressive disorder: Bridging the gap. International Review of Psychiatry, 8(4), 295–332. https://doi.org/10.3109/09540269609051547
Courtenay, W. H. (2000). Constructions of masculinity and their influence on men’s well-being: A theory of gender and health. Social Science & Medicine, 50(10), 1385–1401. https://doi.org/10.1016/S0277-9536(99)00390-1
Garfield, C. F., Clark-Kauffman, E., and Davis, M. M. (2006). Fatherhood as a Component of Men’s Health. JAMA, 296(19), 2365. https://doi.org/10.1001/jama.296.19.2365
Piccinelli, M., and Wilkinson, G. (2000). Gender differences in depression: Critical review. British Journal of Psychiatry, 177(6), 486–492. https://doi.org/10.1192/bjp.177.6.486
Stoppard, J. M. (2000). Understanding depression: Feminist social constructionist approaches. (pp. ix, 239). Florence, KY, US: Taylor & Frances/Routledge.