13.1 Justificación de la violencia para el control social – a manos de ciudadanos
La violencia para el control social, corresponde a actos de agresión física que tienen como finalidad mantener o restablecer el orden social imperante. Normalmente este tipo de violencia es ejercida por miembros de grupos mayoritarios o de alto estatus o por las instituciones que actúan en su nombre, sobre individuos o grupos minoritarios o de bajo estatus, por ejemplo, los delincuentes. En este contexto, se distingue entre violencia llevada a cabo de manera privada por ciudadanos (linchamientos) y violencia institucional (violencia de Carabineros).
Tal como se aprecia en la Figura 13.1, existe en general, un grado importante de justificación del uso de la violencia para ejercer control social de los delincuentes, el cual se mantiene relativamente estable en el tiempo. Perseguir y golpear a un delincuente que acaba de cometer un asalto, por ejemplo, alcanza 26% de alta justificación y 47 % considera que pocas o algunas veces se justifica el 2019. Este patrón de justificación del uso de la violencia se reduce de manera importante cuando se consulta por la conducta de amarrar a un poste y desnudar a un delincuente que acaba de cometer un asalto. En este caso, solo un 14% lo justifica, encontrándose en este caso que 55% de las personas derechamente consideran que nunca se justifica este tipo de acto. Este tipo de justificación de violencia experimenta variaciones menores entre 2016 y 2019).
Figura 13.1: Justificación de la violencia en relación a delincuencia, según ola de encuesta
Nota: Resultados Ponderados (con Diseño Muestral Complejo). N = 1.912